Las rocas errantes
La ruta que Circe le dice a Odiseo que no tome. Se las describe, se las nombra y se las evita: es el único lugar del poema que existe solo como alternativa.
Circe ofrece una elección: las rocas errantes, junto a las que ninguna nave ha pasado salvo Argo, o el estrecho de Escila y Caribdis. Recomienda el estrecho. Las rocas quedan así descritas en detalle y nunca visitadas.
Como Argo pasó por ellas, pertenecen a otra historia —la tradición argonáutica, que autores posteriores como Apolonio situaron en el Adriático o en el extremo occidente—. La Odisea las toma prestadas como mojón de los límites de su propio mundo.
Identificaciones propuestas
Sin coordenadas: este lugar no está localizado.
Por qué esta clase
Mítica y sin localizar: no se registra ninguna hipótesis, porque el propio poema las presenta como el camino no tomado y toda identificación posterior procede del ciclo argonáutico, no de este texto.
Qué se discute
Si las Plancas son un doblete de Escila y Caribdis, un préstamo de un poema argonáutico más antiguo o el recuerdo de un peligro real hoy irreconocible. El atlas no toma posición y no dibuja nada.
Fuentes
- Texto primarioHomer, Odyssey (trans. A. T. Murray, Loeb, 1919)
- Texto primarioApollonius of Rhodes, Argonautica 4.922-963 — the Planctae in the Argonaut tradition
- Texto primarioStrabo, Geography 3.2 — on Homer's western geography and its limits