Lugares
Este atlas cartografía afirmaciones, no hechos. Nada de lo que aquí figura sostiene que un episodio homérico ocurriera en un lugar: registra quién propuso la identificación, con qué pruebas y con cuánta fuerza se sostiene.
Aceptada· 15
Un yacimiento real con consenso académico y arqueológico mayoritario.
Troya (Ilión)
12/12La ciudad que asedia la Ilíada, identificada desde 1822 con el montículo de Hisarlık, en el noroeste de Turquía, y excavada sin interrupción desde 1870. La identificación del lugar está zanjada; lo que allí ocurrió, no.
Micenas
12/12La ciudad de Agamenón y la única capital homérica que nunca hubo que encontrar: la ciudadela estuvo siempre visible sobre el terreno y da nombre a toda la civilización de la Edad del Bronce.
Pilos
11/12El reino de Néstor y el único palacio homérico por el que realmente se puede caminar: el complejo del Bronce Final de Ano Englianós, cuyo archivo en Lineal B se conservó porque el edificio ardió.
Esparta (Lacedemonia)
11/12El reino de Menelao y Helena. El valle es seguro; el palacio, no: Laconia ha dado mansiones micénicas y un culto temprano a Menelao, pero ningún palacio comparable a Pilos o Micenas.
Tirinto
11/12Una ciudad del Catálogo de las Naves cuyo epíteto homérico es una descripción literal de lo que se conserva: murallas tan macizas que los griegos posteriores dieron por hecho que las habían levantado gigantes.
Cnosos
12/12La ciudad de Minos en la Odisea y el mayor palacio de Creta: una identificación que nadie discute, adherida a una civilización que los poemas solo recuerdan a medias.
Áulide
9/12Donde se reunió la flota antes de Troya: un fondeadero real y consensuado cuyo episodio homérico es un presagio, no una batalla —la serpiente y los gorriones que anunciaron a los griegos diez años de guerra.
Monte Ida
10/12La montaña desde la que los dioses contemplan la guerra y una pieza de topografía real que ancla el paisaje de la Ilíada: se ve desde Hisarlık y de ella bajan los ríos de la llanura.
El Helesponto
10/12El estrecho junto a la guerra. Las naves aqueas están varadas en él, los juegos fúnebres de Aquiles se celebran a su lado y su corriente es la razón económica más plausible de que Troya existiera.
Zacinto
10/12El punto fijo del rompecabezas jónico. Toda reconstrucción del reino de Odiseo, por radical que sea, coincide en dónde está Zacinto.
Cabo Maleas
10/12La bisagra de toda la Odisea. Al doblarlo, Odiseo es desviado durante diez años, y la geografía del poema pasa de mapa a relato exactamente en ese punto.
Egipto
11/12El borde lejano del mundo real de los poemas. A Menelao lo empuja allí el viento y vuelve rico; las vidas inventadas de Odiseo pasan también por allí, porque es adonde iría una mentira verosímil sobre viajes duros.
Faros
9/12Donde Menelao queda en calma chicha y lucha con Proteo, el dios marino que cambia de forma. La isla es segura; la distancia que le da Homero es uno de los errores más claros de los poemas.
Ténedos
10/12La isla frente a Troya: punto de apoyo en la Ilíada, escondite en la tradición posterior y recordatorio de que el paisaje marino de la Tróade es tan comprobable como su tierra.
Dodona
12/12El oráculo de Zeus en las montañas del Epiro y una de las pocas instituciones homéricas que se pueden excavar: el mismo dios, la misma encina, el mismo valle.
Plausible· 6
Un lugar real propuesto por la erudición mayoritaria, discutido o no probado.
Ítaca
9/12La casa de Odiseo y el destino de todo el poema y, de forma incómoda, una de sus localizaciones menos seguras. La Ítaca moderna lleva el nombre; la descripción que la Odisea hace de la isla le encaja mal.
Same
9/12La segunda isla del reino de Odiseo, tenida en general por Cefalonia: la mayor del grupo y la que más tumbas micénicas y menos edificios micénicos ha dado.
Escila y Caribdis
8/12El único peligro de las andanzas que se comporta como un lugar real: un estrecho angosto con una corriente de marea letal a un lado y acantilados al otro. La Antigüedad lo situó en Mesina y nunca lo discutió.
Éfira y el Aqueronte
9/12Un río real con fama de inframundo y el yacimiento que más se confunde con la entrada al Hades homérico. El atlas los mantiene separados: este lugar está aquí; aquel, no.
Ísmaro
9/12La primera escala al salir de Troya y la única a la que Odiseo llega por navegación ordinaria: una ciudad tracia que saquea y donde la negativa de su tripulación a marcharse cuesta seis hombres por nave.
Crisa
9/12Donde empieza la Ilíada. Un sacerdote de Apolo llega desde Crisa a rescatar a su hija, Agamenón se niega y la peste del dios pone en marcha todo el poema.
Especulativa· 10
Una identificación que se apoya en una lectura minoritaria, un solo proponente o una tradición posterior.
Duliquio
6/12La isla del reino de Odiseo que sencillamente ha desaparecido. Envía más pretendientes que ningún otro lugar y no corresponde a nada en el mapa moderno.
Asteris
4/12El islote donde los pretendientes acechan a Telémaco: un lugar que el poema describe con precisión y que el mapa nunca ha producido.
La tierra de los cíclopes
5/12Donde Odiseo pierde a seis hombres y ciega a Polifemo. Dos tradiciones la sitúan en costas volcánicas —Sicilia y Campania— y el poema no la sitúa en ninguna parte concreta, a propósito.
Eolia
5/12La isla flotante de Eolo, guardián de los vientos, cuyo regalo abre la tripulación de Odiseo a la vista de Ítaca. Las islas Eolias llevan el nombre, lo que es una prueba sobre la toponimia griega, no sobre el poema.
Lestrigonia (Telépilo)
6/12Donde Odiseo pierde once de sus doce naves en una sola tarde. El puerto es el fondeadero descrito con más precisión del poema, y nadie puede demostrar cuál es.
Eea
5/12La isla de Circe, donde la tripulación es convertida en cerdos y donde a Odiseo se le explica cómo llegar hasta los muertos. La tradición romana la situó en un promontorio que solo parece una isla.
La isla de las sirenas
4/12Dos cantoras en un prado florido rodeado por los huesos de quienes se detuvieron a escuchar. El poema no da coordenadas y sí una instrucción náutica: cera en los oídos y el capitán atado al mástil.
Trinacia
6/12La isla de las vacas del Sol, donde la tripulación comete el sacrilegio que la mata entera. La Antigüedad leyó el nombre como Sicilia; el poema describe un lugar al que no se puede llegar sin peligro.
La tierra de los lotófagos
6/12La primera escala tras la tormenta y la primera tentación: un pueblo cuyo fruto hace que el visitante olvide el camino de vuelta. La geografía antigua los situó en la costa libia, en Yerba.
Esqueria
5/12La isla de los feacios, la última escala antes de casa y el lugar más civilizado del poema: una ciudad portuaria con murallas, naves y corte, descrita con más detalle social que ningún sitio que Odiseo gobierne.
Mítica· 3
El poema lo sitúa fuera del mundo cartografiable. Ninguna tradición externa anula eso.
Ogigia
2/12La isla de Calipso, donde Odiseo pasa siete de sus diez años de ausencia. La Odisea la sitúa deliberadamente en ninguna parte —«el ombligo del mar»— y por eso mismo sus identificaciones resultan tan reveladoras.
La morada de Hades
—Adonde va Odiseo a interrogar a los muertos. El poema da instrucciones de navegación para llegar y conducen más allá del borde del mundo: por eso esta ficha no lleva coordenada alguna.
Las rocas errantes
—La ruta que Circe le dice a Odiseo que no tome. Se las describe, se las nombra y se las evita: es el único lugar del poema que existe solo como alternativa.